Ya no pierdas más segundos derrochando lágrimas por cosas que no podrás cambiar.
Ya aceptá que no lograrás nada por muy triste que estés.
Suena conformista, pero aceptalo. Aceptalo y seguí adelante.
Ya no llores más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario